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El poder de Escuchar
por Ann Weiser Cornell
Trabajo presentado en la Conferencia Internacional de Focusing
Shannon, Irlanda, Mayo de 2001
Traducido por Micky Welsh de Villegas
Introducción.
En este trabajo planteamos cual es el propósito al escuchar
a una persona. Comparamos el propósito establecido por
Carl Rogers para el reflejo de sentimiento con el
del reflejo dentro de una sesión que incluye Focusing,
de Gendlin. Señalamos que al escuchar tenemos tres propósitos,
que corresponden a tres maneras diferentes de facilitar el proceso
de Focusing. Entonces, definimos escuchar como expresarse de una
manera que le devuelva a la persona (focalizador, cliente, compañero)
lo que ha dicho, exactamente o parafraseando, sin intención
de cambiar o agregar nada esencial, ni de hacer cambios en su
experiencia. Escuchar, como lo definimos aquí, no es preguntar
ni hacer sugerencias. Notamos que la forma lingüística
de las respuestas que surgen de esta escucha cambian, cuando el
propósito cambia. Exploramos algunas formas lingüísticas
que ayudan a que esta escucha sea eficaz y que se logren los tres
propósitos. Concluímos afirmando que, cuando escuchamos
con habilidad y sensibilidad, no es necesario guiar, o quizás
sólo un poco, especialmente entre personas que hacen Focusing.
Los beneficios de escuchar
¿Por qué volver a decir lo que ha dicho otra
persona? En la vida de todos los días, repetir las palabras
de otra persona significaría o que nos miren con enojo
o con agradecimiento. Aún así, en el mundo particular
de la terapia orientada al Focusing, en el del counseling y en
el mundo mas reducido de Focusing en díadas, repetir es
la clave, la esencia, el sine qua non. ¿Por qué?
Carl Rogers no fue el primero en devolver las palabras al cliente,
pero si fue el primero que lo convirtió en una técnica
conocida, enseñada en cursos de counseling y practicada
en todo el mundo. Durante su vida, la técnica llamada reflejo
de sentimientos se usó tan extensamente, y en muchos
casos sin ser comprendida, que se creó una contracorriente
y sus detractores se burlaban de los terapeutas que repetían
las palabras del cliente. Respondiendo a esta contracorriente,
Rogers (quien escribió en 1980 que la palabra reflejo
había llegado a hacerlo estremecer) clarificó el
propósito de repetir las palabras del otro:
He llegado a dos conclusiones. Desde mi punto de vista como terapeuta,
no estoy tratando de reflejar sentimientos.
Estoy tratando de determinar si mi comprensión del mundo
interno del cliente es correcto si lo estoy viendo tal
como él lo está experienciando en ese momento. Cada
respuesta mía contiene una pregunta implícita, ¿Es
ésta la manera en que esto es para vos? ¿Estoy percibiendo
el color, la textura y el sabor del significado personal de lo
que estás sintiendo ahora? Si no fuera así, me gustaría
alinear mi percepción con la tuya.
Por otro lado, yo se que desde el punto de vista del cliente estamos
sosteniendo un espejo en el que se ve reflejada su propia experiencia.
Los sentimientos y los significados personales se van ajustando
con el significado interno cuando son reflejados y se ven a través
de los ojos de otra persona (1986).
Para Rogers el propósito de escuchar es chequear que la
comprensión del terapeuta coincida con el mundo interno
del cliente. Al mismo tiempo, se dio cuenta que el cliente recibía
algo mas al reflejar sus sentimientos y significados personales,
algo mas de lo esperado por el simple hecho de chequear la comprensión.
Eugene Gendlin, una vez alumno de Rogers, se interesó en
lo que él llamó el lado del cliente en el
proceso terapéutico (1984). Se interesó en
porqué había clientes a los que la terapia ayudaba
y clientes a los que no ayudaba. Una parte importante de esta
pregunta era porqué algunos clientes obtenían beneficios
a partir del reflejo de sus sentimientos y significados
personales.
¿Qué es lo que asumimos que hará el cliente
con la respuesta del terapeuta?
Esperamos y asumimos que los clientes chequean la respuesta,
no frente a lo que dicen o piensan, sino frente a su ser interno,
lugar, dato... la sensación sentida; no tenemos
una palabra común para eso.
Entonces se debe sentir algún efecto, como un alivio interno,
algo que resuena internamente. Lo que parecía que estaba
allí se expresó y fue escuchado. No necesita repetirse.
Por unos momentos hay algo que se afloja dentro. (En términos
teóricos la respuesta interpersonal lo ha hecho mover hacia
delante). Enseguida aparece algo mas. Lo que estaba allí
resulta que tiene mas para comunicar.
Esperamos que los clientes chequeen no solo lo que decimos, sino
también lo que ellos dicen, con eso dentro de si
mismos. (1984).
Gendlin llamó a eso con lo que el cliente debe chequear,
la sensación sentida. Él fue el
primero en identificar y nombrar este movimiento esencial: el
cliente chequea lo que viene con algo interno, sintiéndolo
directamente. Su investigación demostró que esta
comprobación interna hace la diferencia entre éxito
y fracaso en terapia. (Gendlin impresionó a Rogers quien,
escribiendo acerca de empatía en 1980, citó el trabajo
de Gendlin como fundamento para que la empatía resulte
efectiva).
Gendlin modificó el propósito del terapeuta al escuchar.
Para Rogers, la intención era chequear su comprensión.
Para Gendlin, la intención es apoyar al cliente para que
éste pueda chequear adentro, con ese algo interno.
Las palabras que Rogers usó para expresar la actitud del
terapeuta hacia el cliente, ahora coincide con la actitud del
cliente al ofrecer palabras e imágenes a su sensación
sentida.
¿Es así como esto está dentro tuyo?
¿Estoy comprendiendo el color, la textura y el sabor del
significado personal de lo que estás experienciando en
este momento? Si no fuera así, me gustaría comprender
como es esto para vos
Presencia.
La actitud es mucho mas importante que la técnica,
no hay desacuerdos acerca de esta idea clave. Rogers sintió
consternación cuando su acercamiento no-directivo fue reducido
a una técnica de reflejar sentimientos, y entonces propuso
la empatía como una actitud o manera de ser
en lugar de algo que uno hace. Edwin McMahon y Peter
Campbell, expertos y queridos profesores de Focusing, que enfatizaron
el aspecto afectivo y cuidadoso de este modo de ser y de estar
con el otro , dicen:
El regalo mas grande que le damos a quien acompañamos es
una presencia cuidadosa no-manipuladora. La técnica puede
ser muy útil, pero a la larga no es significativa si falta
esta presencia.
No hay dudas que escuchar (reflejar) no debe usarse como técnica,
sino como la expresión de una actitud de presencia con
y para el cliente. Escuchar es un modo inigualable para expresar
una actitud de presencia que no juzga.
Una presencia humana segura y consistente que está dispuesta
a estar con cualquier cosa que aparezca es el factor mas poderoso.
Si no tratamos de mejorar o cambiar algo, si no agregamos algo
mas, y si a pesar de que algo pudiera ser malo solo
decimos exactamente lo que hemos comprendido, esa respuesta agrega
nuestra presencia y ayuda al cliente a estar con eso y a avanzar
un poco mas, dentro de cualquier cosa que esté sintiendo
en ese momento. Esto es quizás lo mas importante que debe
saber una persona que ayuda. (Gendlin; 1996).
Manifestar nuestra propia presencia que no juzga es el segundo
propósito al escuchar.
La relación interior.
Mi propio trabajo, basado en el de Gendlin, ha agregado un nuevo
propósito. Además de apoyar al cliente para
que chequee internamente, y de expresar nuestra propia presencia
que no juzga, el tercer propósito de escuchar es apoyar
al cliente para que facilite y mantenga una relación interior
positiva con ese algo interno.
A pesar de que Gendlin no menciona cómo reflejar, sostiene
la importancia de la relación interior. El describió
elocuentemente la relación en si misma:
El cliente y yo le vamos a hacer compañía a eso.
Es semejante a la compañía que le harías
a un niño asustado. No lo vas a presionar, ni lo vas a
retar, o sacar del medio, porque está muy lastimado, muy
asustado o tenso. Solo te vas a sentar a su lado, en calma...
Lo que ese borde necesita para que los pasos se realicen, es cierto
tipo de contacto o compañía no intrusiva. Si estás
allí con tu conciencia y permancés allí,
es todo lo que eso necesita; hará todo el resto para vos.
(1990).
Este contacto no intrusivo que Gendlin describe no
es siquiera chequear; es mas simple que eso. Es mucho mas ser
que hacer. Aún algo adentro que está
demasiado herido, demasiado asustado o tenso para
ser chequeado, puede ser acompañado. Y esto no es sólo
ni fundamentalmente la compañía del terapeuta. Es
el Yo del cliente haciéndole compañía
a eso dentro de si mismo. (Gendlin, 1990: Focusing
es esto tan deliberado en donde un Yo atiende a un
eso).
Hemos hablado de la presencia del terapeuta. La habilidad del
cliente para estar con lo que está allí,
no fusionado con su experiencia pero Presente para eso, la podemos
llamar la Presencia del cliente. (Para distinguir entre ambos,
voy a usar la palabra Presencia cuando está referido a
la Presencia interna del cliente para lo que está allí
para él. Barbara McGavin me enseñó a usar
la palabra Presencia de esta manera y me mostró el valor
de este concepto. Gran parte de mi trabajo con la Relación
Interior es también de ella.)
Sostener esta compañía desde la Presencia es el
tercer propósito de escuchar.
Los propósitos de escuchar: Resumen
Podemos decir que hay tres modos por medio de los cuales escuchar
facilita el proceso de Focusing del cliente. Estos corresponden
a tres propósitos para tener en cuenta al reflejar.
1. Escuchamos
para apoyar al cliente mientras él chequea lo que viene
con algo que está dentro, sentido directamente.
2. Escuchamos
para ofrecer al cliente una presencia sin juicios en su proceso.
3. Escuchamos
para apoyar al cliente mientras éste le hace compañía
a algo adentro suyo, desde la Presencia.
Definición:
¿Qué es escuchar?
La palabra escuchar tiene muchos significados
y muchos usos. En este trabajo, lo usamos en su significado técnico
y específico de expresar de una manera que devuelva lo
que la otra persona (focalizador, cliente, compañero) acaba
de decir, exactamente o parafraseando, sin intención de
cambiar ni de agregar nada esencial o de hacer algún cambio
en su experiencia.
La persona que escucha responde a lo que dice el que focaliza
(cliente), con la intención de decir lo que él
acaba de decir. Tiene la forma de un enunciado. A pesar
de que generalmente no son las mismas palabras que dicen los clientes,
aún cuando son diferentes, no son diferentes en su esencia.
El que escucha no agrega nada, no da opiniones, no intenta ningún
cambio.
Me gustaría añadir que el proceso de escuchar no
incluye hacer preguntas, ni aún con el tono de la voz.
Soy conciente que no todos los profesores de Focusing acuerdan
conmigo, y yo respeto su opinión y su trabajo. Sin embargo,
ésta ha sido mi experiencia: cuando las respuestas a la
escucha contienen una entonación de pregunta, el que focaliza
tiende a mover su atención del contacto directo con su
proceso interno, para contactarse con la persona que lo acompaña.
El caso clásico es cuando el focalizador abre sus ojos
al oír la pregunta y mira a su compañero. Por supuesto,
si él desea abrir sus ojos y mirar a su compañero,
no hay nada de malo en eso! Pero es una pena que su atención
se mueva del contacto con su interior a otro exterior, porque
escuchó el reflejo de sus palabras expresado como pregunta.
Esto va en contra de uno de los propósitos de escuchar:
facilitar la relación del focalizador con ese algo dentro
suyo.
Además, la naturaleza de las preguntas hace que, a menos
que estén cuidadosamente formuladas, pueden sonar como
si lo que se pregunta no es si la palabra coincide, sino si está
bien sentir o pensar de la manera que lo hace. Hay un ejemplo
notable en Everyday Genius de Kevin Flanagan:
Paula: No, no lo puedo aceptar... parece que me quiebro por dentro...
ya no tengo estómago para eso. Quizás soy una cobarde.
El que escucha: una cobarde?
La lingüística de escuchar
Cuando el propósito de escuchar cambia, también
lo hace la forma lingüistica. Cuando el propósito
fundamental de escuchar es chequear la comprensión del
terapeuta, como lo era para Rogers, entonces parafrasear sensiblemente
es mejor que reflejar palabra-por-palabra.
Juan: la gente me dice, Juan, estás en tu mejor momento.
Lograste todo lo que podés desear en tu vida!...
Y no saben lo que siento por dentro.
Carl: Así es. Entonces para el exterior y para quien te
mira estás en tu mejor momento y lograste todo lo que podés
desear en tu vida. Pero ese no es Juan por dentro. Juan por dentro
es bastante diferente de eso.
Pero una vez que conocemos Focusing, en esos momentos cuando percibimos
que el cliente está focalizando, devolver las palabras
clave del cliente para que pueda chequear en su interior, es lo
mas importante. De hecho, en cuanto mas en contacto con algo en
su interior está el cliente, y en cuanto mas profundo y
cercano es ese contacto, mas exactas tienen que ser las palabras
y hasta las reclamará si se siente con derecho a hacerlo.
C: Apenas puedo
tocarlo. Hay algo y está aquí en el borde. Apenas
puedo tocarlo; es... no puedo querer a mi madre, casi no puedo
decirlo.
T: No la podés querer. (Silencio).
C: Ahí es donde siento el ruido como a dardos. (Mas silencio.)
Es verdaderamente algo primario.
T: Se siente como una experiencia muy primaria. (Silencio.)
C: No puedo querer nada. (Silencio...) Esto necesita descansar
y no puede hacerlo. Si se queda quieto y descansa, morirá.
Necesita mantenerse en guardia.
T: Hay mucha necesidad y anhelo de descansar, quedarse quieto
y dejarse llevar; pero de alguna manera esta parte tuya no puede
descansar. Se siente que morirá si deja de estar en guardia.
(Silencio...)
C: Quizás esta parte podría, si yo pudiera confiar
algo.
T: Podría descansar, si vos pudieras confiar algo.
C: No, no. QUIZÁS podría descansar, si yo pudiera
confiar algo.
T: Es importante decir quizás. Quizás
podría descansar si yo pudiera confiar algo.
(Gendlin, 1990).
Pero es obvio
que el cliente no está siempre en contacto profundo y cercano
con algo dentro de él. ¿Entonces que hacemos? En
el resto de este trabajo, exploraremos las formas lingüísticas
que ayudan a que esta forma de escuchar haga su trabajo de manera
que se logren los tres propósitos. Cualquier cosa que digamos
acerca de las formas lingüísticas asumimos que la
actitud del que escucha es de presencia incondicional, o al menos,
de poder reconocer cualquier parte en él que no puede estar
incondicionalmente presente. El tono de voz, el ritmo y el sentido
del tiempo también son importantes, y no entra en el ámbito
de este trabajo.
Hay quienes dicen que, una vez que el que escucha está
con una actitud incondicional, no importa que palabras usa. Yo
no estoy de acuerdo. Solo porque la actitud y la presencia son
mas importantes que las palabras no quiere decir que las palabras
no son importantes. Hay personas que sienten que una atención
consciente a la elección de las palabras cambia la relación
entre el focalizador y el que escucha, y transforma al que escucha,
de alguna manera, en inauténtico o manipulador. Respetuosamente,
yo no estoy de acuerdo. Puedo entender el problema, y en algunos
casos lo comparto: no me gustan las técnicas que buscan
rapport (como en la Programación Neuro-Lingüística)
en donde, por ejemplo, el terapeuta respira concientemente al
ritmo del cliente. Creo que, en muchos casos, un tono de voz facilitador,
un ritmo y sentido del tiempo en las respuestas pueden surgir
naturalmente desde la presencia del que escucha. Pero cuando hablamos
de palabras, siento que podemos elegir conscientemente las que
sean facilitadoras y... además, estar con
actitud de presencia con el cliente. Ofrezco algunas sugerencias.
No son de ninguna manera una lista completa de formas de escuchar
que resultan facilitadoras, son simplemente aquellas que encuentro
mas interesantes desde el punto de vista lingüístico.
El Poder de algo: Apuntar a la
experiencia sentida.
El focalizador necesita sentir dentro de su espacio interno.
Cuando la persona que escucha responde diciendo la palabra algo
usada apropiadamente, está ayudando a hacer un lugar interno
dentro del cual se puede sentir. La palabra algo es
una invitación a darse cuenta de un lugar que todavía
es implícito; por lo tanto la frase hacer un lugar
en la frase anterior no es del todo correcta. Al mismo tiempo,
previamente a que la palabra algo señale a
ese lugar, no está allí todavía. Entonces
ambos son verdaderos.
¿Cómo
podemos ayudar a una persona a encontrar y a atender a ese borde
poco claro en la zona límite entre lo conciente y lo inconsciente?
Una manera de hacerlo es responder de una manera puntual hacia
un algo poco claro (Gendlin, 1996).
C3: Tuve un
sueño...Estaba sola con este hombre, ah, (silencio)...
y el sueño era realmente agradable, era una relación
en la que me sentía realmente bien.
Cuando pensé acerca del sueño al día siguiente
me dije, ¡¡porqué no tengo una relación
como ésta!! No se porqué pienso que él
va a descubrir en mi algo malo. También estuve pensando
en porqué estuve ausente tanto tiempo en el colegio.
Generalmente cuando voy terminando algún trabajo siempre
me falta algo y no lo termino. Me inquieto mucho y después
lo dejo.
T3: Estás diciendo que hay algo similar en estas
dos cosas.
C4: Si, tengo todas estas excusas acerca de porqué nunca
hago todo lo que puedo, ooh...
T4: Vas llegando a la meta y entonces algo te detiene.
Gendlin señala
que el terapeuta pudo haber reflejado sin señalar un algo.
T3 podría haber sido no entregar tu trabajo es como
no poder estar con un hombre que seguramente es comprender
lo que el cliente está diciendo. Entonces apuntar
a este algo es un movimiento especial de Focusing porque
sabemos que estar en un borde poco claro, en una experiencia imprecisa
todavía-no-completamente describible, es muy poderoso,
es como la puerta de entrada hacia el despliegue.
F: No hay nada
mas que pueda hacer.
L: Hay algo en vos que siente que no hay nada mas que
puedas hacer.
F: No quiero ir a ningún lugar cerca de allí.
L: Hay algo en vos que no quiere ir a ningún lugar
cerca de allí.
Reflejar
lo que está allí; no reflejar lo que no está.
Es obvio que el focalizador solo puede sentir lo que está
allí para él; no se puede sentir adentro de lo que
no está. Aún así hay personas que hablan
todo el tiempo de experiencias que no están teniendo, o
que no pueden tener.
También hay algo vago. No puedo captar que es.
No se de donde viene esto, pero hay como la sensación
de una parte de mi que necesita apoyo.
No se cómo describir esta sensación en mi
garganta.
Sugeriría que el modo de acompañar un proceso de
Focusing es reflejar lo que hay, y dejar de lado lo que no hay.
F: También
hay algo vago. No puedo captar que es.
T: Estás sintiendo algo que es vago.
F: No se de donde viene esto, pero tengo la sensación
de una parte de mi que necesita apoyo.
T: Sos conciente de la sensación de una parte tuya que
necesita apoyo.
Cuando el focalizador
no utiliza una palabra para referirse a lo que está allí,
a pesar que hay algo allí, el que escucha puede agregar
la palabra algo para señalar eso que hay.
F: No se como
describir esta sensación en mi garganta.
L: Estás sintiendo algo en tu garganta.
Reflejar
el aire fresco.
Cualquier cosa que sea fresco, nuevo, o algo que conmueve,
siempre necesita apoyo. El que escucha puede dar ese apoyo simplemente
reflejando esa parte.
La secuencia que sigue es de una sesión de dos personas
con experiencia en Focusing.
F: (Hay algo
aquí) que necesita descansar. Y necesita privacidad.
Esto es fuerte no quiere que lo vean, ni contar nada.
T: No quiere contar nada.
F: Puede ser tocada cuidadosamente, pero no quiere hablar. No
quiere tener que responder.
T. Estás sintiendo algo allí que puede ser tocado,
sólo eso es posible. Ser tocado cuidadosamente.
Su acompañante,
Chris McLean, dijo esto después del proceso: elegí
reflejar esta parte el tocar aún cuando lo
último que había dicho fue No quiere hablar.
No quiere tener que responder. Creo que sentí un
movimiento en todo eso, un movimiento hacia delante. Ya habíamos
estado con la parte que no quería tener que responder,
y aquí estaba lo nuevo, entonces reflejé sólo
esto nuevo.
Muchas veces, el aire fresco se puede encontrar, no
tanto en sus palabras literales, sino mas bien en las implicancias
positivas de una frase negativa. Sería una frase que
signifique lo mismo que lo que se ha dicho, o quizás parafraseando,
sin un no en ella. (Con los términos positivo
o negativo estoy señalando solo al hecho lingüístico,
haya o no un no en la frase. No estoy evaluando la
frase).
F: No sabe
como tranquilizarse.
T: Quiere encontrar un modo de tranquilizarse.
Aquí hay
otro ejemplo, de la sesión dada como Apéndice de
este trabajo:
A: ...mi conciencia
vuelve sobre la mujer en el campo de batalla para invitarla
a sentir que querría ella. Y me dijo No me apures.
Todavía no terminé.
B: Si, ella tiene algo que hacer primero. No ha terminado de
hacer algo.
Aquí el
que escucha refleja la frase No me apures. Todavía
no terminé, por Ella tiene algo que hacer primero.
Esta respuesta ilumina lo positivo (no contiene un no)
dentro de lo negativo. A continuación refleja las palabras
mas exactamente (No ha terminado de hacer algo) para
asegurarse que esa parte se sintió escuchada.
Desidentificación.
No exageramos si volvemos a enfatizar la importancia de la
desidentificación. Ya hemos hablado del poder de la Relación
Interior y de la Presencia del focalizador con lo que está
dentro de él. La desidentificación es la primera
clave que abre este gran reino de la Presencia interior.
Gendlin dice, Focusing es esto tan deliberado en donde un
Yo presta atención a un eso. Así
y todo las personas muchas veces dicen y se experiencian a si
mismos como todo Yo.
(Yo)
quiero correr.
(Yo) tengo miedo a que (yo) nunca lo voy a alcanzar.
(Yo) quiero irme y (yo) quiero quedarme.
Me parece que no me gusta mucho como (yo)soy.
No hay un eso
en ninguna de estas frases, y no sabemos si hay un eso
implícito en la conciencia de la persona quizás
no lo hay. Sin un eso en la conciencia, Focusing es
mas difícil, entonces la persona que escucha puede facilitar
el proceso ofreciendo un eso como posibilidad para
que el focalizador lo considere.
Esta es una manera de hacerlo:
F: (Yo) quiero
correr.
L: Hay un deseo de correr.
Yo quiero
se ha convertido en hay un deseo... y de esta manera
hay un eso para sentir dentro. Nuestra palabra favorita,
algo nos ofrece otro modo:
F: (Yo) tengo
miedo a que (yo) nunca lo voy a alcanzar
L: Algo en vos tiene miedo a que nunca lo vas a alcanzar.
Cuando el focalizador
está experienciando sus partes, probablemente valorará
recibir un reflejo que dice una parte tuya.
F: (Yo) quiero
irme y (yo) quiero quedarme.
L. Hay una parte tuya que quiere irse y una parte tuya que quiere
quedarse.
Esta separación
clara de partes es especialmente valiosa cuando el focalizador
está atrapado dentro de una lucha interna.
F: Me parece
que no me gusta mucho como (yo) soy.
L: Hay algo en vos que no le gusta mucho algo tuyo.
Fritz
Perls y el eso vacío.
Las personas que han estudiado con Perls (padre de la terapia
Gestalt) o sus discípulos, muchas veces se sorprenden por
el amor de quien practica Focusing hacia esta palabra chiquita
eso (it, en inglés). Perls fue famoso por su
insistencia para que sus estudiantes se apropien de sus sentimientos
usando la palabra Yo en lugares en que usaban un sujeto
impersonal (it, en inglés). (Eso) es triste
se convierte en (Yo) estoy triste, (Eso) es
deprimente se convierte en (Yo) estoy deprimido,
etc.
He tenido gente que me dijo, Estoy trabajando mucho para
apropiarme de mis sentimientos y ahora parece que querés
que vaya para atrás y diga eso otra vez. Mi
respuesta es que estoy contenta que han aprendido a apropiarse
de sus sentimientos y ahora quiero que vayan, no para atrás,
sino aún mas adelante. El eso que no le gusta
a Perls con tanta razón, no es el eso de Focusing.
En la estructura del idioma inglés, cada frase necesita
un sujeto. A las oraciones que describen procesos en donde no
hay un sujeto, se les agrega sujetos vacíos,
it: its raining (está
lloviendo), its dark, (está
oscuro). En este caso, el sujeto neutro it,
(en inglés) no significa nada, no está referido
a nada. Estas oraciones sin el it tendrían
el mismo significado pero no se ajustaría a la gramática
de la lengua inglesa.
Los que hablamos inglés hemos usado este it
vacío para alejarnos de nuestros sentimientos y opiniones,
haciéndolos aparecer tan impersonales como el tiempo meteorológico.
Es interesante.
Es espantoso.
Es impresionante.
Es abrumador.
Es deprimente.
Cada una de estas
frases da la impresión de que lo que se dice no es acerca
del que habla, sino acerca de alguna condición externa
a él. Puedo decir que el libro fue interesante, la película
fue espantosa, el puente era impresionante, la tarea fue abrumadora
y la pérdida resultó deprimente. Y en realidad en
cada caso estoy hablando de mis propios sentimientos: Soy yo quien
esta interesada, espantada, impresionada, abrumada, deprimida.
Pero este sujeto vacío no es el mismo que el de Focusing,
porque este último se refiere a algo sentido en la experiencia
interna. No está vacío. Se refiere a algo. Entonces
si comienzo diciendo, Es impresionante me puedo apropiar
del sentimiento y decir Estoy impresionada. Luego
me puedo mover a la manera de Focusing para sentir la impresión
en mi cuerpo y decir quizás, Estoy sintiendo algo
apretado en mi estómago. Está impresionado.
Es impresionante sujeto vacío
se ha vuelto Estoy impresionada sentimiento
propio y se convierte en Está impresionado
algo para acompañar a la manera de Focusing.
Ciertamente nunca queremos ir para atrás, y transformar
el eso del que practica Focusing nuevamente en un
Yo de la identificación:
F: Este
lugar en mi estómago está enojado.
No recomendado: L: Vos estás enojado.
Preferible: Ese lugar en tu estómago está
enojado.
Ese
algo está vivo
Anteriormente, nos referimos a una sesión con un cliente
mencionada por Eugene Gendlin (1990), como un ejemplo para ver
cómo el terapeuta sigue bien de cerca las palabras del
cliente cuando éste está en contacto muy cercano
con algo en su interior. Pero hay un lugar en este ejemplo, en
donde el terapeuta modificó las palabras del cliente mínima
y significativamente.
C: No puedo
querer nada. (Silencio...) Esto necesita descansar y no puede
hacerlo. Si se queda quieto y descansa, morirá. Necesita
mantenerse en guardia.
T: Hay mucha necesidad y anhelo de descansar, y quedarse quieto
y dejarse llevar; pero de alguna manera esta parte tuya no puede
descansar. Se siente que morirá si deja
de estar en guardia. (Silencio...)
Lo que ha hecho
el terapeuta de algún modo es animar la parte. Cuando
el cliente dijo, morirá... la respuesta fue,
Se siente que morirá. Morirá
podría haber sido una descripción externa, una valoración
objetiva. El que escucha responde al interior de un eso
que está vivo, desde el punto de vista de eso.
A medida que la sesión continúa, ese algo
en la conciencia va tomando cada vez mas las cualidades de estar
vivo. Si el que escucha reconoce que esto sucede, puede responder
de un modo que apoye la vida.
F: Está
cansado. No quiere hablar.
L: Te está haciendo saber que está cansado y que
no quiere hablar.
¿Quién
lo dice?
La teoría de la lingüística nos dice que
cada frase expresada está situada en tiempo y espacio y
orientada hacia el que habla y los oyentes. Por esta razón
podemos usar palabras relacionales como yo, vos,
ahora, luego, aquí,
etc. y hacer que nos entiendan, aún cuando yo
se refiere a mi cuando yo la uso y a vos, cuando vos la usás.
Si no sabemos quien dijo la frase (o donde o cuando), entonces
no sabemos hacia que y hacia quien se refieren estas palabras.
La manera mas obvia de usarlo, desde el punto de vista lingüistico,
es cambiando estas palabras relacionales cuando reflejamos la
frase del focalizador.
F: Algo en
mi está enojado.
L: Algo en vos está enojado.
F: Estoy sintiendo un peso aquí.
L: Estás sintiendo un peso allí.
No obstante,
como estamos hablando al mismo tiempo que el focalizador, no necesitamos
cambiar las palabras referidas al tiempo.
F: Ahora está
comenzando a cambiar.
L: Estás sintiendo que ahora está comenzando a
cambiar.
Hay algunos practicantes
de la escucha que no cambian las palabras del otro de ningún
modo. Para mi, suena bastante extraño, pero puedo comprenderlo
si imagino al que escucha cuando refleja las palabras del que
focaliza en forma de cita.
F: Algo en
mi está enojado.
L: Algo en mi está enojado.
Es verdad que
algunas veces el focalizador dice palabras que suenan tan poderosas
y significativas que dudamos si tenemos que cambiarlas, ni siquiera
un poco. Cuando esto pasa, prefiero hacer la cita explícita,
diciendo algo como, Lo que aparece allí es...
o Las palabras que vienen son...
F: ¡No
voy a soportar eso nunca mas!
L: Las palabras que vienen son: ¡No voy a soportar
eso nunca mas!.
Cuando el que
escucha siente que podría sonar extraño repetir
las palabras, generalmente es porque, si lo hacemos sin ninguna
frase previa, podría parecer que el que escucha acuerda
con lo que el que focaliza está diciendo. Generalmente
son enunciados valorativos, en lugar de mencionar sensaciones
corporales o emociones. Difícilmente hay un borde
para sentir dentro de un enunciado como éste. Muchas veces
surge de una parte a la que le gustaría cerrar una puerta
en lugar de abrirla. Por eso resulta facilitador si el que escucha
puede señalar esa parte, la que está hablando, usando
nuestra palabra favorita para señalar bordes: algo.
F: Nada se
puede hacer con gente así.
L: Algo en vos está diciendo: Nada se puede hacer
con gente así.
Cuando nos damos
cuenta que las palabras vienen de una parte, de algo interno,
y no del yo del focalizador, es especialmente facilitador
ponerlas en forma de cita y determinar quien las dice. Algo
en vos está diciendo es útil si la parte no
está identificada. Pero algunas veces podemos suponer quien
está hablando.
F: Estoy sintiendo
esta parte mía que está tan... enojada, creo.
Como un niño pequeño que odia a todos.
L: Esa parte tuya se siente como un niño pequeño
que odia a todos.
F: Déjenme solo!!
L: Es como si el niño dijera, ¡Déjenme
solo!
Escuchar
con Presencia.
Dijimos que el tercer propósito de escuchar es ayudar
a la persona que está focalizando a hacerle compañía
a algo dentro suyo, desde la Presencia. Hemos hablado de la importancia
de la desidentificación, y de cómo las respuestas
que surgen de esta escucha pueden ayudar al focalizador a recordar
que él no es su enojo, ni su miedo, ni su tensión,
ni su juicio, ni ninguno de sus estados temporarios.
Pero ¿qué es la persona que focaliza, si no es alguno
de esos estados temporarios? Es Presencia. Así lo llamamos
Barbara McGavin y yo: es el estado del ser que puede estar
con cualquier cosa, sin preferencias, sin juicios, y sin nada
programado. Cualidades de la Presencia son: compasión,
permiso, espaciosidad, apertura, aceptación, paciencia,
cariño...
Gendlin dice ser amigable con la sensación sentida,
y recibir abiertamente cualquier cosa que aparezca. McMahon y
Campbell lo llaman la sensación de presencia cuidadosa.
Claramente es algo que ayuda a que el proceso de Focusing suceda.
¿Cómo puede, una persona que escucha, generar Presencia?
Lo que puede hacer el que escucha es reflejar la presencia
del focalizador con lo que está diciendo, haciéndolo
explícito. Cada vez que el focalizador describe algo de
su experiencia, se da por hecho que eso es lo que está
experienciando, sintiendo. Al hacer explícito lo que siente,
el que escucha confirma, apoya y profundiza la experiencia de
Presencia del focalizador. Para esto recomendamos usar las palabras
Estás sintiendo..., y también Sos
conciente de..., Estás notando... y en
algunos casos también es útil Te estás
dando cuenta...
F: Este lugar
en mi estómago está cerrado de bronca.
L: Estás sintiendo ese lugar en tu estómago que
está cerrado de bronca.
F: Tengo una banda apretada que me atraviesa el pecho.
L: Estás sintiendo algo que atraviesa tu pecho, como
una banda apretada.
F: Oh, ya veo! Esta parte cree que nunca nadie podrá
ayudar.
L: Te estás dando cuenta que esa parte cree que nunca
nadie podrá ayudar.
Cuando el focalizador
no siente compasión o paciencia o aceptación acerca
de alguna parte de si mismo, no está en Presencia. Aún
así, la Presencia siempre está allí, disponible,
detrás de las identificaciones temporarias. Entonces, si
el que acompaña refleja lo que el focalizador dice como
si estuviera en Presencia, funciona como una invitación
sutil la que, como todas las invitaciones, pueden ser rechazadas
para encontrar Presencia nuevamente.
F: No me gusta
esta parte pesada de mi.
L: Estás sintiendo una parte que se siente pesada, y
estás sintiendo otra parte que no le gusta esta parte.
F: ¡Estoy enojada!
L: Estás sintiendo algo en vos que está enojado.
F: No. YO estoy enojada.
L: Oh, VOS estás enojada.
Barbara McGavin
y yo llamamos Escuchar con Presencia cuando combinamos
estás sintiendo con algo en vos.
El efecto muchas veces es resaltar que hay dos partes, y ofrecer
al focalizador la oportunidad de reconocer y estar con alguna
de ellas o con las dos.
F: Esta parte
necesita cambiar mas rápido.
L: Estás sintiendo algo en vos que necesita que esta
parte cambie mas rápido.
F: Me asusta.
L: Estás sintiendo algo en vos que se siente asustado,
y algo que siente que lo asusta.
El
poder de escuchar.
Mi creencia personal es que no valoramos suficientemente el
escuchar y, por lo tanto, lo utilizamos poco. Siento que cuando
escuchamos con sensibilidad y habilidad, no es necesario guiar,
o quizás solo un poco, especialmente entre personas que
hacen Focusing habitualmente. Cuando el que acompaña sólo
escucha o escucha la mayor parte de la sesión, y no guía
o solo guía un poco, está respetando el proceso
del focalizador quedándose fuera del camino, y permite
que éste aumente su sensación de estar al mando
del proceso. También disminuye en el que acompaña,
la sensación de responsabilidad acerca de la sesión.
A pesar de todo lo que hemos dicho acerca de los beneficios de
una escucha eficaz, la sesión le pertenece al focalizador.
Hasta podríamos pensar en la posibilidad de que la necesidad
de guiar indica alguna falla al escuchar. O, para decirlo positivamente,
cuando la escucha está bien hecha, hay menos necesidad
de guiar.
Un ejemplo es lo que ocurrió recientemente en una sesión
de entrenamiento en mi centro en Berkeley. La sesión parecía
desarrollarse bien, excepto en un momento en el cual el focalizador
se sintió bloqueado y necesitó ayuda de su profesor.
En la puesta en común posterior volvimos a ese punto y
nos preguntamos si el compañero podría haber hecho
algo para ayudar en ese momento, partiendo sólo de su escucha.
Descubrimos que hubo poco que se podría haber hecho. Pero
cuando fuimos un poco mas atrás, al momento anterior a
sentirse bloqueado, vimos que se había pasado por alto
reflejar una sensación sentida en el cuerpo, y pudimos
darnos cuenta que el sentirse bloqueado sucedió
justo después de que se pasó por alto ese reflejo.
F: Siento cierta
pesadez en mi espalda y en mis brazos. Podría relacionarlo
a cargar algo, como un peso.
L: Algo en vos parece estar cargando como un peso.
F: Si, algo en mi espalda y brazos, ahí es donde lo siento.
Le estoy diciendo hola a esa sensación de
estar cargando un peso, y le pido que me diga algo mas acerca
de eso que se siente como un peso. (Pausa larga) Estoy sintiendo
otra parte mía que quiere apurar este proceso... (en
este punto el profesor ofreció su ayuda, invitando al
focalizador a quedarse con lo que estaba allí, con curiosidad
e interés, y sentir desde su punto de vista antes de
hacerle a eso alguna pregunta).
Luego el focalizador
acordó que si la frase en itálicas hubiera sido
reflejada como: Estás sintiendo algo como una cierta
pesadez en tu espalda y en tus brazos... hubiera ayudado
a estar mas directamente en contacto con la sensación sentida,
en lugar de moverse hacia sus pensamientos acerca de eso.
En un primer borrador del libro de Eugene Gendlin acerca de Focusing
y Psicoterapia, hay una lindísima metáfora acerca
de escuchar. No pude encontrarla en el libro publicado, por eso
lo voy a citar del borrador:
(Escuchar) muchas veces es como agregar algo a una rueda en movimiento.
La rueda ya está moviéndose y querés agregarle
movimiento. Para eso no hay que pararla primero, para empujarla.
Se le dan pequeños empujones que se adecuan al movimiento
que ya tiene.
Escuchar es como tocar una rueda que ya está en movimiento,
en la misma dirección en la que se está moviendo.
No parece suceder nada que llame nuestra atención. Sin
embargo se está creando un espacio para que ocurra el mas
grande de todos los milagros humanos: sucede mucho mas cuando
permitimos a lo que sea encontrar su propio desarrollo, que cuando
tratamos que algo suceda.
Apéndice: Escuchar, en una sesión.
A: Estoy llevando la conciencia a mi cuerpo. Y estoy sintiendo
algo, como a una persona dentro de mi, una parte de mi. La siento
como una ella, que siente la palabra es shock, y también
hay una sensación como de ella volviendo, quizás
hasta casi, como de un coma o emergiendo de un período
largo de enfermedad (mmm) todavía débil y luego
yendo hacia un lugar en donde, ahh, está mirando y hay
una sensación de que ella no entiende. Otras cosas están
como viniendo de su parte del dragón, como porqué
no hiciste esto. ¿Porqué no hiciste esto todavía?
Y oh, una pequeña sensación de estar sobrepasada
y débil y confundida y ahora estoy sintiendo lo
que se siente como central en todo esto (pausa larga). Su
es interesante su emoción no es miedo, o culpa ni
ninguna de esas cosas. Quizás está mas perpleja
que confundida. Como ingenua. Ella es ingenua acerca de si misma
(ahh).
B: Podés
sentir que hay ingenuidad en esta chica, mujer, persona.
A: Si, es una mujer, no es una niña. Está caminando
a través de un campo de batalla en donde la batalla terminó.
Está tocando pedazos de cañón, cuerpos destrozados
y cosas. Tocando con una ingenuidad como si estuviera tocando
flores. Como con curiosidad solamente.
B: La estás viendo caminar a través de este campo
de batalla, tocando los muertos, los cañones y otras cosas
con una cierta ingenuidad como si fueran flores, con curiosidad.
A: Me hace acordar a un poema que escribí cuando tenía
diez y seis años o algo así. No lo recuerdo pero
la primera línea era: Y si escogemos nuestro camino a través
de un campo de batalla...
B: Si, eso viene...
A: Y hay lágrimas aquí.
B: Podés sentir lágrimas.
A: (pausa larga): Muchos de mis clientes han estado trabajando
últimamente con una parte que está aturdida por
el dolor y otra parte que está ansiosa por avanzar en la
vida. Y quizás por eso estoy viendo, o comenzando a tener
una sensación de una contraparte que está ansiosa.
B: Ah, estás comenzando a sentir allí una contraparte
que está ansiosa.
A: Eso dice ¡Vamos, no podemos perder mas tiempo con
esto, tenemos que movernos!.
B: Si, la estás escuchando decir, ¡Vamos. No
tenemos mas tiempo para esto. Comenzá a moverte!.
A: Y a la mujer en el campo de batalla, no se la puede apurar.
No hay manera. Ni escucha, o ella escucha vagamente esas urgencias
a moverse, pero difícilmente las capta. Está muy
compenetrada en lo que está haciendo.
B: Mmm, podés sentir que no se la puede apurar. Está
compenetrada en lo que está haciendo. La otra voz es solo...
ella la escucha, pero apenas.
A: Mmm, le estoy diciendo a la otra voz, Si, yo se que estás
asustada. Estás asustada de que algo se dañe o se
desintegre si no se le presta atención.
B: Estás realmente haciéndole saber que escuchaste
como está de asustada.
A: (pausa larga) Esa parte, si, está comenzando a mostrarme
que quiere, al menos en un nivel. Es como si hubiera un anhelo,
se siente como si esa parte está llevando un anhelo de
expresar nuestros mensajes al mundo y hacerlos escuchar allí.
Como si, aún mientras estoy en esta sesión, hay
algo en mi que dice, Vos sabés que esto se puede
animar! (risa). La tecnología avanza y no es tan
difícil, y podemos animar muchas de estas típicas
partes y contrapartes, y las personas pueden relacionarse verdaderamente
con eso. Y eso realmente ayudaría. Y es como si (ahh) (profundo
suspiro) una sensación de una gran, al menos esta parte
siente, una gran separación, una distancia entre lo que
me siento capaz de...
B: Si, podés sentir cómo está llevando esta
parte el anhelo por todo su potencial...
A: Si, la brecha entre la realidad y el potencial se siente realmente
grande ahora. Y esta parte siente que uno de los problemas es
esta mujer de blanco que está mirando...
B: Es como si desde su punto de vista esta mujer es el problema,
o un problema (uno de los problemas) entre el potencial y adonde
estás ahora.
A: Si. Y quisiera sólo reconocer la sensación de
la brecha y hacerle saber a esa parte que tanto quiere que eso
cambie, que está tratando de darse cuenta cual es el problema.
B: Mm. Hum. Si, estás realmente haciéndole saber
que podés sentir cuánto quiere reducir esa brecha.
A: Si, mm. Por la manera en que dijiste eso me hace querer preguntar
como se sentiría tener esa brecha reducida.
B: Mmmm.
A: Y sentí eso solo un momento, y mi conciencia pasó
a la mujer en el campo de batalla para invitarla a sentir que
querría ella. Y dijo No me apuren. Todavía
no terminé.
B: Si, hay algo que necesita hacer antes. No ha terminado con
algo.
A: Si. Y diciéndolo de esa manera, y escuchándote
reflejarlo de esa manera, ella cambia un poco. Estaba mirando
aturdida y nuevamente, cuál fue la palabra del principio?
Shock. Y ahora parece que tiene algún propósito.
(mmm) Hay algo que necesita hacer. Eso es. (mmm) Y quiere hacerlo
pero no quiere que la apuren, porque no estaría bien apurarse.
(mmm) No se puede hacer apurado.
B: Mmm, cualquier cosa que sea lo que necesite hacer no se puede
hacer apurado y podés sentir que hay algo poderoso para
ella. Pareciera que hay cierta fuerza allí.
A: Si, siento - bueno me estoy sintiendo realmente emocionada,
y no solo por eso, también fui hacia el otro lado... y
algo cambió también (aaah) porque ante la presencia
de su propósito, está sintiendo que su propósito
ahora es mantener la intención y mantener la conciencia
del potencial y se está sintiendo bien y orgullosa porque
tiene ese propósito.
B: Si...
A: Todo eso me emociona (lágrimas).
B: Podés sentir como la otra parte sostiene el potencial.
Es como un container para esto o algo parecido.
A: Si, si.
B: Y se siente orgullosa porque tiene este propósito.
A: Si, se está sintiendo mucho mas capaz de ser paciente.
B: Mmm. Cuando siente su propósito, su necesidad de hacer
algo.
A: Si, y otra vez, cuando siento sus ganas de ser paciente, siento
emoción. Vienen lágrimas. (Si) me siento emocionada
por las ganas de llevar adelante los propósitos de las
dos partes. (si) Es fabuloso.
B: Si, te estás sintiendo emocionada por las ganas de llevar
a cabo los propósitos de las dos partes.
A: Si... estamos llegando a un buen momento para detenernos.
B: Y hay todavía dos minutos.
A: (gran suspiro). Si, creo que es por todo eso de sentirse escuchada
que esta parte ansiosa cambió de ser ansiosa a ser respetada.
Su trabajo es recordar su potencial. Eso todavía es verdad,
era verdad antes. Pero, al ser escuchada, la parte cambió
de ser ansiosa para recordar el potencial (ahh) a ser respetada
por recordar el potencial.
B: Y no tiene que presionar.
A. Si, si. Y no tiene que ser hay algo como pertenecer
a un grupo mas grande y no se tiene que sentir sola (si) y la
ansiosa viene de sentir que nadie la iba a escuchar.
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